Desde que llegue a estas tierras calurosas una pregunta ronda mi mente a cada segundo, no me deja dormir ni vivir en paz... he preguntado a todos los que cruzan mi camino la respuesta pero nadie parece tenerla, es más, me ven con cara de lástima y piensan que estoy loca.
El último recurso que al parecer me queda son ustedes, mis queridos amiguitos imaginarios, claro sin olvidar mis otros amigos, los animalitos del bosque...
Por favor, no tomen mi interrogante como esa pregunta que el homeless de su colonia preferida expresa al dar el discurso del fin de los tiempos. No, no, no, no estoy loca (doctor psiquiatra).
Y la pregunta que carcome mis entrañas es...
¿las tortas Picnic del metro hidalgo están buenas?
¿No me dará, tifoidea, salmonelosis?
Es que siempre que paso, siempre se me antojan.
Ok, fueron dos preguntas.
Huyo, Petronilo me va a secuestrar byeee.
Ya pues...
Fin huyan.