Etiquetas: Fin de semana, fotos vaciladoras
Además de eso, fue una temporada de crecimiento para mí, creo que ahora más que nunca me siento más agusto con lo que soy y, más segura de lo que quiero ser y de la mujer en la que me estoy convirtiendo. No me quejo ni arrepiento de nada (ni de esos dos platos de pozole y los tamales de pollo en la posada de mi abuela). Estoy contenta con todo, hasta de esos dos kilos que subí por las fiestas. Todo es un estado mental, es cuention de equilibrio, madurez suficiente para saber aceptar lo tangible de lo que no lo es, saber aceptar que se pierde, pero que al perder ganas más recursos y experiencia para lo siguente y eso te hace más sabio. Pero sobre todo hay que saber perdonar, no a los demás, sino a uno mismo.
Y pues he pasado a una nueva etapa (odio decir eso, nomás por que ya no voy a ir a la escuela) pero pues si, ahora si toca la vida real, (aunque esa me golpeó duro muchos años atras). Y no digo que este blog se volverá ñoño o emo, ni lo mande Dios, no, shu shu. Seguirá habiendo pendejada y media como suele haber, pero tal vez no con tanta regularidad (si, la culpa la tiene el Petronilo).
Ahora que soy una "graduada" se aceptan ofertas de trabajo en toda la república, nomás no me pongan a lavar trastes y sere feliz.
Y hablando de mi graduación, awww que chida estuvo, yo con mi alto peinado y mis rulos espectaculares que bendito chuchito me duraron hasta la madrugada, y mi maquillaje contra el agua, que evitó que el rimel se corriera a causa de mi llanto en plena ceremonia (si, lloré, siempre lloro). Agradezco infinitamente mi dominio sobre los tacones, ya que no caí azotada al piso al levantarme a recoger mi diploma.
A pesar de que no tuvimos cena/baile/peda/peregrinación, por ser unas pinches codas y desorganizadas, mi cena estuvo riquísima, ame la ensalada, tanto que acabé comiéndome la de mi madre y mi abuela juntas, no comí nada desde el viernes 18 hasta el domingo en la noche, lo juro.
Después me fuí con mi Petronilo a un bar coqueto para acabarnos la lista de martinis del bar, para después lanzarnos a la fiesta de Gio (huyan a su blog se los ordeno)hasta bien pinche lejos, donde nos encontramos con el Buenas Chambas, quien al parecer las arenas acapulqueñas le sientan bastante bien. Aunque cuando llegué el chambeador ya estaba bien enfiestado cenando barbacoa, la cual he de decir se le enfrió por andar de chico carismatico con DJ CHENCHO, jo jo jo jo jo, mijo ahí luego rolas el telefono.
El buen yorch, el buenas chambas, yo mera y petronilo
Enfiestados
Ya pues...
Fin, huyan.
Etiquetas: AA, Fin de semana, Maldito alcohol, Soy feliz, Tragicomedias.
Pinche ambivalencia que tengo con el clima, por un lado amólo por sepa Dios que razones, pero lo amo, y por la otra lo odio con odio jarocho (eso que?, apoco los jarochos odian más que los demás simples mortales) por que siempre maldita sea, por su culpa se me ceban las cosas más chingonas, siempre.
Yo soy de las que no pueden vivir sin ver el estado del tiempo, toditas las mañanas me lo chuto en el noticiero del pendejo de Loret de Mola (alguien por favor recomiéndeme uno decente que no termine con atinadísimas frases como: …“que si llueve en Cuchitlan de las manzanas pos Popocatepelt”…, atenta contra la vida de mis neuronas {Comadre se que ama a Loret de Mola pero a mi me cae pinche gordo}).
Pero últimamente he estado bien enojada con el servicio meteorológico nacional, y es que siempre, siempre, en la imagen de satélite aparece un nubarrón negro cubriendo mi estado y anunciando prácticamente el fin del mundo con tormentas, rayos y centellas y cuando salgo de mi casa, tres pinches nubes a la chingada, y el sol a todo lo que da (Ósea no jueguen con mis sentimientos, que no saben que necesito mi dosis de olor a tierra mojada???). O por el contrario, esta el cielo bien pinche nublado, cargado de nubes que anuncian tormenta, con vientos huracanados y Thor y Tlaloc, (que a pesar de ser de culturas diferentes son compas y se quieren un chingo y hasta cosquillas se hacen) comparando poderes en los cielos de Acámbaro, y yo bien pinche emocionada preparando barquitos con periódico para irlos aventar a los charcos de agua, pero los muy ojetes deciden irse a jugar a otro lado y se llevan todo su show dejándome como novia de pueblo, vestida y alborotada (nomás una vez si se pusieron a jugar bien machin aquí y nos aventaron a su hija Paulina, la muy canija se las dio de muy Robin Hood, haciendo que los terrenos de los incautos que viven en los cerros de mi pueblo, aumentaran su valía yendo a parar a
Y pues ya no se como terminar este jodido post sin pies ni cabeza, pero el chiste es que mañana tengo cita importantísima y voy andar bien pinche arreglada y pues la cosa esa es al aire libre, y ya cheque el estado del tiempo y va estar con cielo despejado con una temperatura de 35° grados, pero mi miedo es que a mitad del asunto aquellos ojetes vengan y arruinen mi peinado de salón, mi maquillaje perfecto, y mi ropa (que si llueve corro el riesgo de andar toda trasparentada enseñando mi sexy ropa interior) así que si ustedes tienen tratos con los altos mandos allá en las alturas, ahí les pido me recomienden y pus les digan que ahora si, a jugar a otro lado, que ese día Petronila tiene que verse impecable todo el día (hasta rimó, {ya, fin de tanto pinche paréntesis [una vez me dijeron que los paréntesis son errores del habla escrita que significa que no puedes expresar ni darte a entender, ni explicar bien las cosas, que al final viene siendo la misma perra pero revolcada,
Ya pues…
Fin, huyan.
Etiquetas: Azotes, Fin de semana, muero de miedo., No sirvo para nada